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Terminamos la semana Janis Joplin con la mítica portada que el gran Robert Crumb hizo para el album"Cheap Thrills" de los Big Brother & The Holding Company, grupo que contaba con Janis Joplin como vocalista.La relación de Robert Crumb con el mundo de la música siempre ha sido más que patente, como nos cuentan en esta interesantepáginaen la que además dan cuenta de curiosidades y homenajes varios a la obra de Crumb y la cubierta de este disco.
Por ejemplo, aquí , acompañando la fantástica portada podemos ver una recreación de Drew Friedman de la reunión del grupo con Janis Joplin a la cabeza y Robert Crumb que enseña la portada del disco.
Sobre las portadas de discos se ha de comentar que tras Cheap Thrills, que Crumb diseñó pensando en que sería "contraportada" le llegaron ofertas para hacer más portadas (cuentan que incluso de los Rolling Stones) pero Crumb se negaba sistemáticamente acabando diciendo que odiaba la música Rock y que le aburría. Hizo muchas portadas, para sus discos y para viejos Bluesman y recopilaciones e Blues y música sureña.
Además, en la web nos dejan enlaces a páginas en las que abundan sobre las relaciones entre dibujantes de comics y música. Todo muy suculento.
Desde que David Valenzuela, un joven ingenuo y poco lumbrera, mató en defensa propia a uno de los hermanos Castro, conocidos narcotraficantes del Triángulo Dorado en la región de Sinaloa, su vida se convierte en una huida llena de oportunos golpes de suerte y en la que se cruzará con los más variopintos personajes que, sin él pretenderlo, le involucrarán en situaciones tanto trágicas como cómicas. Así, en Culiacán, primera estación de su peregrinaje, entrará en contacto con la guerrilla a través de su primo el Chato; será testigo del oscuro proceder de la policía judicial; viajará con el equipo de béisbol que entrena su tío a Los Ángeles, donde a punto están de ficharlo los Dodgers y donde se enamora de Janis Joplin tras un inaudito encuentro; y afianzará su amistad con el Cholo, un humilde pero ambicioso narquillo. A partir de entonces ya no será dueño de su vida, y, obsesionado por volver a ver a «la Janis», tendrá que sortear todo tipo de obstáculos.
Odio enamorado es una operación literaria a vida o muerte, que vivisecciona el contradictorio corazón humano, capaz de lo peor y de lo mejor. Con el telón de fondo del mundial 98, en París, dos personajes se encuentran en un momento crítico de sus atormentadas existencias: Vicent es un músico vasco superviviente del holocausto nazi; Margueritte una periodista veterana que acaba de perder su trabajo. A ambos les persigue una música perturbadora; una sinfonía hermosa y terrible, compuesta por una mente enferma, por un genocida...
A lo largo de esta intensa, casi dolorosa novela, Margueritte y Vicent rememoran los episodios más trascendentales de su vida (Auschwitz, la guerra civil española...), o los encuentros con personajes históricos: Janis Joplin, la cantante de blues Bessi Smith, Adolf Hitler, Django Reinhardt... Todos ellos desfilan por estas páginas, mostrándonos las miserias y las grandezas de sus vidas domésticas.
"No puede ser todavía. Quiero que sea la verdad sobre las drogas, Myra, y sobre todo. Es decir, toda la verdad"Janis Joplin habló de este modo a Myra Friedman, su amiga y colaboradora, en un bar de Nueva York, sobre la biografía que Janis esperaba que Myra escribiese algún día. Esa biografía es Enterrada viva.
Su prematura muerte, acaecida por una sobredosis de heroína a los 27 años, convirtió a Janis en una leyenda. Y en torno a todas las leyendas surgen irremediablemente falsedades.Esta obra refleja la dura verdad que la cantante conoció durante su corta existencia y que quiso compartir con su público. Su vida es material ideal para una gran biografía: fue una mujer solitaria y extraordinariamente insegura, cuyo estilo de vida suicida -alcohol, drogas, deprimentes e indiscriminadas relaciones sexuales y una agotadora ambición- le proporcionó gran éxito, riqueza, felicidad momentánea y hasta la muerte. Esta es su historia descrita, del modo más fiel posible; y es también la historia de su tiempo, los locos, violentos y cargados de droga años sesenta, a los que ella representó tan bien y de los que apenas llegó a disfrutar.
Hoy hace cuarenta años que falleció la gran Janis Joplin. A lo largo de esta semana la recordaremos y la homejanaremos con textos, videos, reseñas de libros con referencias a ella... Empezamos con esta semblanza de nuestro amigo, el poeta Francisco Javier Irazoki, de su impresicndible libro para todo amante de la buena música y la buena literatura, 'La nota rota'.
JANIS JOPLIN
Tengo quince años cuando ella abandona una fiesta de muchos alcoholes, sube a su habitación y se inyecta una dosis de heroína demasiado pura.
Los periódicos difunden la noticia de la muerte de esa mujer que no conozco. Casi una década más tarde, busco discos de rhythm’n blues y jazz cantados con alma negra. Del rimero de álbumes extraigo el titulado Pearl, envío un mensaje a Fernando Aramburu, y juntos escribimos el poema Janis Joplin se incrusta el último alarido.
¿De dónde viene la voz que nos impresiona? Janis Lyn Joplin (Port Arthur, 1943 – Hollywood, 1970) nace cerca de un lago, al sureste de Texas, en una familia burguesa. El padre es dirigente de una compañía de petróleo, y la madre trabaja en una escuela de comercio, pero no logran influir sobre la muchacha, que cuenta con dos asideros: el blues y los libros de poemas. La emperatriz errante y pobre que canta en la calle, Bessie Smith, y el bluesman que transmite en las canciones su experiencia carcelaria, Leadbelly, son los maestros musicales. Aún menor de edad, se despide de la familia y actúa en los bares de Houston. Acaso para tranquilizar la conciencia, hace un gesto con la cara vuelta hacia el hogar lejano: se matricula en la universidad de Austin.
Los figones de obreros dejan un hueco de tolerancia, y ahí se acomodan Janis y otros estudiantes que quieren expresarse con las guitarras. Ella es la solista del trío Waller Creek Boys, y al punto sobresalen su fuerza vocal y su afición a las anfetamimas y a los licores. Huidiza, viaja en autoestop a San Francisco y se integra en el grupo Big Brother & The Holding Company. Compone músicas y letras, y publica el primer disco, que incluye un tema, Down on me posiblemente pensado para subir la cuesta del éxito comercial.
La joven que ha sufrido las bromas gruesas de los compañeros de aula (“es el chico más feo de la facultad”, decían) electriza a una muchedumbre en el verano de 1967. Al lado de Jimi Hendrix y Otis Redding, Janis Joplin participa en el festival de Monterrey, y una película recoge la furia y los quejidos de la cantante. Rara vez las guitarras eléctricas del rock han estado tan cerca de la desesperación primitiva del blues.
Por entonces sale al mercado el segundo disco de la banda, Cheap thrills, con carátula del dibujante Robert Crumb. La versión de Summertime, el clásico de George Gershwin y Dubose Heyward, todavía produce escalofríos. En 1969 crea el conjunto Kozmic Blues Band y, con el refuerzo sonoro de una trompeta y dos saxos, edita I got dem ol’Kozmic blues again mama! Fuera de los escenarios, Janis es manejada caprichosamente por su adicción a la heroína.
El año en que va a morir empieza con la pausa de los desasosiegos. Aprovecha una primavera sin pesadillas ni drogas y funda el nuevo grupo, Full-Tilt Boggie Band. La placidez se prolonga gracias a un viaje con Grateful Dead por tierras canadienses. Al acabar el verano entra en un estudio de grabación y registra los temas del álbum Pearl, apodo de Janis, donde destacan tres piezas: Cry baby Me and Bobby McGee y Mercedes Benz.
Al miedo llamado Dios se le han pedido muchas cosas. Pero uno de los mejores cócteles de angustia, ironía y cinismo lo prepara Janis Joplin para solicitarle a la divinidad un coche Mercedes Benz. Y, sin que suene ningún instrumento en la canción, Janis mezcla los ingredientes de la bebida agitándolos con una risa final.
FRANCISCO JAVIER IRAZOKI (Del libro “La nota rota”; Hiperión, 2009)